La supervisión de obra es un punto clave en cualquier proyecto de construcción, ya que la ausencia de este tipo de servicio o la elección incorrecta puede derivar en el fracaso de cualquier edificación.

En muchas ocasiones, los problemas estructurales de cualquier inmueble se deben a una mala supervisión, materiales de baja calidad y a diseños erróneos.

Un supervisor de obra debe ser una persona con alta experiencia y conocimientos para que pueda resolver problemas o conflictos entre el personal de construcción.

La supervisión de obra  implica la dirección e inspección de todas las actividades realizadas por todo el personal a su cargo. Además, de garantizar que se cumpla al pie de la letra todos los requisitos de los planos.

También, entre sus funciones están: el estar en constante comunicación con todo el personal, supervisar la calidad, llevar el control de los costos y mantener la seguridad de todo el personal.

En cualquier proyectos de construcción, es necesario que siempre se cuente con un supervisor de obra para evitar accidentes, y siempre se cumpla con las normativas vigentes.

Los más recomendable es que la supervisión de una obra esté a cargo de un ingeniero, ya que posee las cualidades y competencias necesarias para garantizar la calidad de una obra; así como prevenir riesgos, garantizar la seguridad del personal y el uso eficiente de los recursos.